7/8/10

“Que el gobierno de la ciudad cumpla con sus obligaciones”

Por José Miguel Onaindia
Publicado en PERFIL

Entre los festejos efímeros que las autoridades nacionales y locales realizaron por el Bicentenario, la Dirección de Complejo Teatral Buenos Aires fue la excepción y organizó mesas de debate sobre el futuro del organismo que permitieron pensar en el futuro y en la superación del angustiante presente. La acertada medida dio oportunidad para intercambiar ideas a diferentes personas relacionadas con la actividad teatral desde diversos ámbitos.
La Ciudad ha cambiado y la política no ha registrado ese cambio. Esto sucede no solo en el ámbito cultural, pero aquí se nota con mayor énfasis, pues es la cultura la que más ha registrado el cambio que en la producción y difusión de las artes han provocado las nuevas tecnologías. El Complejo Teatral Buenos Aires, que considero ha sido y es una buena experiencia que necesita ser sostenida con otros criterios de organización administrativa y financiera, debe cumplir un rol destacado para que el teatro tenga una formulación acorde con la Ciudad del siglo XXI, tan distinta a la que inauguro el Teatro San Martín hace cincuenta años.
Es indispensable que el GBCA cumpla con su deber de dotar a las salas de la infraestructura edilicia y la renovación tecnológica que todo teatro exige, para que los espectáculos que ofrece logren calidad y el poder de cautivar espectadores cada ve más exigentes y acostumbrados a otros modos de expresión artística. La obselencia de la capacidad técnica de los teatros y del confort que brinda a los espectadores impone aplicación de un activo plan de modernización, que implicará, como toda actividad de construcción y refacción, un importante incremento de fuentes de trabajo genuinas para la Ciudad y de motor de su economía.
El retorno a los sistemas de coproducción con los teatros privados es una forma de incrementar notablemente la relación dinámica en circuitos cuyos límites hoy están difusos, salvo algunas pocas excepciones. Como casi todas las ciudades capitales del mundo, Buenos Aires es el centro de la actividad teatral del país y, dada la forma federal del Estado argentino, debemos también contemplar una planificación para que la actividad teatral cumplida en el ámbito de nuestra Ciudad se irradie a todo el país y permita construir un vinculo de identidad común. También favorecer con los recursos económicos que ningún otro presupuesto público del país otorga a la actividad teatral, la producción de espectáculos en otras provincias y ciudades del interior, como método para favorecer la integración cultural de todo el territorio. Y muy especialmente en el área metropolitana, que no puede quedar fuera de ninguna planificación estratégica del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pues guarda una intima relación con el distrito, que no puede pensarse correctamente sin integrar todas las ciudades que lo circundan y multiplican sus habitantes cotidianos.
Esperemos que las autoridades políticas atiendan los resultados de los debates organizados para permitir que el Complejo tenga capacidad de producción y promoción cultural que la sociedad espera y exige para mejorar la calidad de los hábitos ciudadanos.

notas