30/10/11

Altercado como broche del final

Publicado en PAGINA 12

El presidente ecuatoriano acusó a Pamela Cox de frenar un crédito para su país por el cambio de orientación política y se fue de la audiencia. Evo Morales respaldó su planteo. Hubo un llamado a Gran Bretaña a que retome las negociaciones con Argentina por Malvinas.

La XXI Cumbre Iberoamericana cerró ayer con un pronunciamiento conjunto para que Gran Bretaña retome las negociaciones con la Argentina por las islas Malvinas. El encuentro se hizo en Asunción, Paraguay, y faltaron la mitad de los 22 mandatarios, entre ellos Cristina Fernández. En el final de reunión, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, cruzó a la vicepresidenta del Banco Mundial, Pamela Cox, a quien acusó de frenar un crédito para su país por el cambio de orientación política. Tras pedirle permiso al anfitrión, Fernando Lugo, Correa se retiró de la audiencia. “En un foro iberoamericano por qué tengo que escuchar las cátedras de la vicepresidenta del Banco Mundial, que chantajeó abiertamente a mi país”, lanzó el mandatario. El presidente boliviano Evo Morales lo respaldó.
Correa recordó un episodio de 2007, cuando era ministro de Economía y el representante del Banco Mundial de Ecuador decidió no darle un préstamo de 100 millones de dólares que ya habían aprobado para su país en 2005.
“Esta señora me dijo: ‘No le vamos a dar el crédito porque ha cambiado la política’”, recordó el presidente, quien reiteró que no tenía por qué “escuchar a una burócrata internacional”. “Al menos que empiece pidiendo disculpas por el daño que les ha hecho a América latina y a los países del planeta, pero no entiendo por qué esto, señor presidente”, remarcó Correa ante el presidente paraguayo, que era anfitrión del encuentro.
Luego de que Correa se retiró, Lugo planteó que la cumbre “es un foro abierto, amplio, donde se escuchan las personas, las ideas”. Cox evitó hablar de las acusaciones. En lugar de esto, se atuvo a lo que tenía pensado decir. Dijo que existían dos escenarios para América latina. “Uno es más benigno: asume que las economías de Estados Unidos y de Europa continúan con crecimiento anómico, pero no con las situaciones financieras de carácter catastrófico”. El otro, en cambio, es que puede haber un colapso del sistema monetario como ocurrió en el 2008. Cox recomendó a los países con una inflación alta subir los intereses de los créditos y usar las reservas como colchón contra la crisis.
Más tarde, el vocero del Banco Mundial Sergio Jellinek dijo que “el ataque de Correa fue personal y lo lamentamos. Estuvo fuera de lugar”.
“Si Ecuador no quiere trabajar con el Banco Mundial es una decisión soberana del gobierno, pero tampoco le vamos a rogar que trabaje con nosotros”, se desquitó el vocero del organismo internacional.
La discusión no terminó allí. “Saludo la reacción del presidente Correa”, se sumó Morales a la polémica. El presidente boliviano destacó que el FMI y el Banco Mundial “son responsables” de las crisis y de “las políticas impuestas” a América latina y remarcó que “algún día tendrán que resarcir los daños” que ocasionaron. “Estas políticas importadas desde arriba y afuera no han sido solución para los pueblos de Latinoamérica”, indicó Morales, quien ironizó sobre la posición del chileno Sebastián Piñera. “Les damos la bienvenida a los países del ALBA, hermano presidente de Chile. Antes era Colombia, ahora es Chile el que se suma a esas políticas totalmente equivocadas”, indicó.
Correa también discutió sobre la libertad de prensa con el presidente mexicano Felipe Calderón. “Me preocuparía mucho que el camino nuestro fuera restringiendo libertades”, lo cuestionó el presidente de México.
“Creo que América latina debe repudiar con todas sus fuerzas las mentiras”, le retrucó Correa, quien dijo que “entre bastidores, todos los presidentes coinciden en el problema que significa la mala prensa”. “Todos sabemos lo que es la prensa, cierta prensa, no hay que generalizar, cierta prensa en América latina. Y por supuesto que necesita una regulación”, opinó Correa. Morales, una vez más, coincidió: “Los medios de comunicación han sido mi peor opositor”.
En el pronunciamiento final de la cumbre, los gobiernos que participaron volvieron a reclamarle a Inglaterra que reanude las negociaciones con la Argentina por las islas Malvinas y encuentren una “pronta solución” a la disputa de soberanía. “En el marco de las resoluciones de la ONU, de la OEA y de las disposiciones y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo el principio de integridad territorial”.


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